El pasado 30 de diciembre, el Centro Integral de Microscopía Electrónica (CIME) llevó a cabo su reunión de balance y brindis de fin de año, un evento significativo que sirvió para celebrar 43 años de trayectoria institucional y presentar el recorrido de la última década de gestión (2015-2025).
Bajo la premisa de "Hacer visible lo invisible", el CIME ratificó su misión fundacional. Más allá de su capacidad técnica para develar los micro y nanomundos, el centro puso en valor lo intangible: el talento humano y el conocimiento generado localmente por su comunidad de usuarios y colaboradores.
Un decenio de transformación
Durante la jornada, la Dra. Virginia Helena Albarracín, directora del CIME, junto a los integrantes de su equipo, expuso un resumen de los 10 ejes de transformación que marcaron el período 2015-2025. En la presentación se destacó el rol central del equipo humano, la exitosa integración entre la prestación de servicios y la investigación científica, y la sólida construcción de redes de trabajo colaborativo.
Acompañamiento institucional
El encuentro contó con una destacada participación de autoridades, incluyendo a directores y vicedirectores del CONICET NOA Sur, del INBIOFIV y de la Fundación Miguel Lillo. Asimismo, estuvieron presentes usuarios, usuarias e investigadores colaboradores de diversos institutos de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y del CONICET, evidenciando la transversalidad e importancia del CIME en el ecosistema científico regional.
Proyección a futuro
El evento no solo fue una instancia para celebrar la historia, sino también para fortalecer los vínculos institucionales y proyectar el futuro del CIME. De cara al 2026, la institución renovó su compromiso inquebrantable con la ciencia pública, el trabajo colectivo y la generación de conocimiento de calidad.